Textos

El Mercurio

Revista V&D 

Sábado 6 de Abril de 2019

 

ENquéestán

BUENA  COSECHA

TRES ETAPAS DEL TRABAJO DE ISABEL CAUAS SE EXPONEN EN VALPARAÍSO. LA GRABADORA TAMBIÉN EXHIBE SU OBRA EN EL MOLAA EN ESTADOS UNIDOS, Y MUY PRONTO TENDRÁ UNA MUESTRA ENTRE LOS INVITADOS A LA BIENAL DE GUANLÁN.

Texto, Paula Donoso Barros. Fotografías, Gentileza Isabel Cauas. Retrato, Carla Pinilla.

Hasta el 4 de mayo su obra está en CasaPlan, en Valparaíso; una selección de trabajos de los últimos años en su carrera como grabadora. La exposición la tiene feliz, porque pese a lo fascinante que le resulta dirigir el Taller 99, a veces, entre mues- tras, presentaciones en el extranjero, lanzamientos y difusión –de un espacio que última- mente ha estado muy activo–, apenas tiene tiempo para su lado artístico más personal. Acá está completamente desplegado y en diversas técnicas: buril, punta seca, agua tinta, serigrafía, litografía, técnicas orientales y monotipos, su incursión más reciente.

Están también las series que creó durante su residencia en China, en 2016 –“¡mejor que ganarse el Loto!”–, donde vivió en Guanlán, en una casa de 400 años, junto con otros cinco artistas.

–Allá se organiza la bienal más importante; además, está el museo de grabado más grande del mundo. Para la próxima postularon 5 mil artistas y del taller quedamos cinco. 

Lo que no comenta es que dentro de “2019 Guanlan Inter- national Print Biennial” su trabajo será parte de una muestra especial con artistas invitados, ni que en este momento expone en el Museum of Latin American Art (MOLAA) en Estados Unidos.

INQUIETA

Casi recién titulada de Artes en la Universidad de Chile, Isabel Cauas viajó a Estados Unidos acompa- ñando a su marido. Allá aprovechó las posibilidades y entró a estudiar cerámica y joyería, “cosas que tenía pendiente”. Siguió pintando, algo que nunca ha dejado de hacer, y trabajó como asistente en talleres de grabadores. Inquieta, ganó la beca de la Pollok Krasner Foundation. Es presidenta del Taller 99 desde hace tres años y miembro desde 1988.

Critica de Arte

 

INCISIONES GRÁFICAS

Por Carlos Lastarria Hermosilla

Una de las exponentes más relevantes del grabado contemporáneo exhibe un numeroso conjunto de sus obras en la galería Casaplan de Valparaíso. Lo hace en un momento en que ese centro cultural ha asumido un especial protagonismo en difundir esa técnica. Recientemente con obras de Nemesio Antúnez, una colectiva del Taller 99 y ahora en forma paralela con una colectiva en la sala El Farol de la Universidad de Valparaíso.

La muestra de Isabel Cauas en la Casaplan comprende algo más de veinte obras, la mayoría en blanco, negro y grises. Salvo algunas tienen notas de color. El formato es uniforme y la temática tiene que ver con elementos del paisaje, trozos y detalles de espacios mayores, como si quisiera concentrar la mirada a través de una especie de ventanas y a la distancia la silueta de algunos árboles solitarios azotados por el viento.

A ello agrega trazos abstractos y manchas que cruzan la superficie del grabado junto con incisiones cual mallas consiguen liar la composición alcanzando la integración total de los elementos gráficos de cada grabado. Estos son de tiraje limitado y de impecable edición y para lograr sus objetivos combina diversas técnicas aplicadas en su justa medida, en algunos grabados con mucha sutileza casi con un lenguaje musical y con bastante abstracción.

Algo relevante son las técnicas utilizadas. Buril, punta saca, agua tinta, serigrafía, litografía, técnicas orientales y sobre todo monotipos en blanco y negro y también a color, aunque solo algunos casos. Obtiene muy buenos logros en el tratamiento de las matrices metálicas. El conjunto alcanza un notable ordenamiento temático, técnico, oficio y presentación, sin puntos bajos en obras realzadas en los últimos años y bien seleccionadas.

“El formato es uniforme y la temática tiene que ver con elementos del paisaje, trozos y detalles de espacios mayores”.”

Nombre: Huella extendida, grabados de Isabel Cauas.

dirección: Galería Casaplan. Avenida Brasil 1490.

Valparaíso.

Ayer y hoy del TALLER 99

Crítica de Arte

Waldemar Sommer

13 de Agosto 2017

“…Asimismo, entre los artistas más conocidos participantes, llama la atención Isabel Cauas con la visión de tres arbolitos muy frágiles -asunto tan suyo y, a la vez, símbolo ecológico-, observados tras un ventanal. Su vuelo formal y su expresividad intimista la convierten, acaso, en la obra más bella de la exhibición. Tampoco olvidemos la maestría, el lirismo, la imaginería personalísima de Santos Chávez…”

Isabel Cauas se propone nuevos desafíos para dar continuidad a su temática del paisaje y liberar con precisión los impulsos más genuinos de su actual estado. El formato majestuoso resuelto con claridad mediante el dominio del buril y los rudimentarios sistemas de grabado directo; punta seca, ruletas y raspador que, a diferencia de los sistemas indirectos, donde el ácido permite grabar complejos y rebuscados dibujos, deja de manifiesto el estado de madurez y capacidad de síntesis en que se encuentra su propuesta formal.

Rafael Munita, Abril 2012

   ISABEL CAUAS acelera el gesto manual con el buril para enfatizar tramas lineales que se aproximan al dibujo para construir sus paisajes, en donde el árbol es protagonista. Esta rapidez gestual en la organización lineal por sobre el efecto manchístico, tiene como resultado la configuración de paisajes más bien insinuados, “sin terminar” dirían los partidarios del tema “bien hecho” 

   Lo que hace Isabel es escabullirse del modelo real para externalizar vivencias que dan salida a las pulsiones del yo, mediante gestos rápidos, a veces, vertiginosos, con el buril.

   ¿Son paisajes en formación, germinales, aún inacabados, a la espera de su esplendor que, quizás, nunca llegará? ¿O es el agotamiento de la naturaleza, que surge desde una mirada crítica sobre la desolación a la que ha llegado por la intervención humana?

   Milan Ivelic, 2012, Catálogo MNBA A Pliego Completo.

Diario El Mercurio

Artes y Letras

13 de Junio de 2004

Crítica Exposición Amigos del Arte 2004

Por Waldemar Sommer

“……En los 30 paisajes de Isabel Cauas- siempre atrayentes, no pocas veces hermosos-, la protagonización frecuente de un árbol solitario pareciera hablarnos de Abarca, inolvidable autor de la generación de 1913. Sin embargo, entre el artista de ayer y el de hoy existen, felizmente, las mayors diferencias. En el caso de la expositora de Amigos del Arte, el paisaje tiene la originalidad de ofrecerse como un panorama salvado de la agresión a su propio soporte. Se presenta, así, ya como lamina cortada de un modo irregular, ya rasgada, dividida o con sus pedazos añadidos. Ello le proporciona un dinamismo particular a la imagen. En ciertas oportunidades, tal protagonista se halla sujeto a ciertas dosis de abstracción.

El dibujo excelente y un cromatismo restringido permiten a Cauas desplegar una vision plena de lirismo de los campos de secano chilenos y de la fragilidad de su vegetación amagada por el desierto. Representa muy bien a esta última el heroico árbol ralo que, por instantes, llega a constituir un grupo escuálido. Pero tampoco falta algún toque dramatico, por ejemplo, el del paisaje surcado por un ancho rayo blanco. Un acierto resulta, por ultimo, el enmarcado de estos trabajos sobre Madera entre lineales y pictóricos.

Diario El Mercurio

Artes y Letras

22 de Julio de 1990

Crítica Exposición Instituto Cultural de Providencia 1990

Por Waldemar Sommer

“…………..en el mismo centro cultural, aporta su primera muestra individual la joven Isabel Cauas. Sus pinturas entre 1987 y 1990 escogen el paisaje. Su héroe es el árbol, un árbol solitario, levemente agachado, triste, despeinado. No airoso, ya que se trata de un árbol sufrido. Alrededor suyo se avalanchan planos cerrados, móviles, quebrados, planos que determinan cielo, tierra, muro y que se transforman en tormentoso entorno, en espacios con blanco y, sobre todo, con negros elocuentes. La coloración reprimida y una nueva figuración abundante en abstracciones-más predominantes éstos en cauas-, la emparentan en lguna medida con T. Gazitúa. También las pinturas actuales participan de sentries, donde no falta cierta semejanza con los de Jaime León.  No obstante, la expositora de providencia surge muchísimo menos figurativa y romántica.”

Diario El Mercurio

Artes y Letras

19 de Julio de 1992

Crítica Exposición Escuela Moderna 1992

Por Waldemar Sommer

“….. Isabel Cauas desarrolla bien sus imágenes: el arbolito y su fronda desmelenada; las verticals paralelas, como esqueleto arbóreo; el juego de transparencies rectangulares, que acentúa la concurrencia abstracta en estos trabajos. Y la verba de la autora se vierte , en la Sala Escuela Moderna, a través de grabados- !bienvenidas ediciones de no más de 13 ejemplares cada una!- y pintura. Si en los primeros las delicadezas de línea se vuelven expresividad ensordinada, soñadora, en las segundas se suman acordes cromáticos de acento dramatico y, desempeñando interesante función atmosférica, blancos vigorosos.”

Diario El Mercurio

Artes y Letras

25 de Diciembre de 1994

 Crítica Exposición Galería Praxis

Por Waldemar Sommer

  ……..” En Galería Praxis  Pinturas con bastante de dibujos y monocopias está exhibiendo Isabel Cauas, Galería Praxis. Nada Nuevo nos ofrece en cuanto a temática. Es fiel a sus árboles chascones o pelados como postes de alumbrado, a los cuales sacude un tema tormentoso. Este ultimo protagonista encarna en el claroscuro, en el rayado con negro, en el color apagado, estableciendo sucesiones ambiguas de planos abstractos, que amplían el entorno especial. Se trata entonces, de paisajes bien compuestos y márgenes movedizos, cuya indefinición crea ámbitos ilusorios. Probablementesus obras actuales- “Construcción íntima”, “Árbol atrapado”, “Hacia el Árbol” serían los ejemplares más descollantes- han Ganado en madurez de facturalo que han perdido en intensidad visual. A pesar de la insistencia argumental, no se excluyen aquí detalles novedosos: la curiosa y bien colocada forma roja, al centro dela tela “Ausencias”; las monocopias SER-35,38,36,32 y 28.

EL DIARIO AUSTRAL

VIERNES 15 de JUNIO de 2001

EXPOSICIÓN DE ISABEL CAUAS

ESPEJISMOS DE UN REALISMO MÁGICO

   “ Paisajes que nacen del interior e imagines intuitivas inundadas por un manto el rojo, van Armando espacios que se abren tras luminosos reflejos, reflejos en donde se esconden figures de la realidad.

      Así son las obras de Isabel Cauas Esturillo, como sacadas de un mundo surrealista, o de un “realismo mágico” lleno de sorpresas y espejismos bañados de un rojo intenso.

      La escuela de grabado marca cada una de sus obras en su forma estilística, a pesar de que en esta exposición se exponen dibujos, monotipos y acrílicos sobre tela.

       Como Isabel dice “pinto desde la forma en que hago grabados y hago grabados pictoricamente”.

        Es pore so que los colores protagonistas son el blanco y el negro, los que se ven destacados por un caprichoso rojo que resalta los espacios de trazos geométricos……………………….”

De viento y de tierra, segmentos de conexión

   En el sensible deambular gráfico que Isabel Cauas vivencia con avidez y apertura, nos comparte en esta muestra un especial punto de vista donde vincula estrechamente sus incisivas experiencias visuales con su cabal experticia en el oficio del grabado.  De esta forma conjuga la monotipia como un estado de consenso entre el dibujo y el grabado y, al mismo tiempo, establece una tregua entre el cielo y la tierra en la aplicación de sus manifestaciones arbóreas y sus encuadres segmentados.  No obstante, el resultado contiene todo el impulso esencial que la caracteriza, mostrándonos que en el aparente reposo se mantienen activas fuerzas tensionales que resultan ser tanto o más vigorosas que las en estado de tormenta.

Rafael Munita Zañartu, Febrero 2014

INSICIONES DESMEMBRADAS

La división de una matriz de grabado multiplica las opciones en la búsqueda de imágenes y sugiere una reorientación de contenidos, allanando el acceso a caminos insospechados, donde el espíritu sensible del explorador sabrá vivenciar y resignificar.

Desde este ejercicio, Isabel Cauas transforma con precisión espacialidades abiertas en cerradas y cerradas en abiertas, modificando el sentido original del grabado hacia nuevos estados de percepción.  Es así como un árbol que estaba en un horizonte infinito pasa a ser un protagonista de la intimidad, transformando la esencia sustancial hacia una nueva experiencia visual.  Los distintos resultados conseguidos denotan la vasta capacidad de organización visual y la fuerza interior con que impronta cada experiencia y, esta vez, refuerza la muestra con la incorporación de variadas materialidades que, a modo de texturas, acompañan, contrastan y re dirigen el sentido de la obra impresa.

Las manipulaciones de corte que ejecuta, evidencian la importancia fundamental de la relación de proporción, escala y formato en la concepción de la obra.  Así mismo, las intervenciones de buril, ruleta, aguafuerte y punta seca, como también la monotipia en algunos casos, subrayan la nueva orientación de la obra.

De esta forma consigue dar vida independiente a cada parte de la matriz como si fueran verdaderos fenómenos de mitosis, escisión o autotomía que el grabado aporta a los procesos de creación artística.

Esta muestra es convenida en la asamblea anual de la Corporación Taller 99, donde se elige a un artista del Taller para que exponga en la Galería, sustentándose en la calidad del trabajo que esté desarrollando y en el aporte que significa para todos los miembros.  Es por esto que para el Taller 99 esta exposición es motivo de alegría y estamos muy agradecidos del valioso aporte de Isabel Cauas.

Rafael Munita, 2015

“La obra de Isabel Cauas se percibe, a ratos, como un ilusorio collage, como una superposición de fragmentos, como si se tratase de hojas arrancadas de un enorme cuaderno de apuntes que se han pegado sobre el muro.

Se trata de cuatro telas unidas para lograr un formato vertical, sobre las cuales se conjugan componentes gráficos y pictóricos. Dicha verticalidad invita a un recorrido visual ascendente  y descendente, que se detiene y se tensa cuando la mirada se encuentra con figuraciones de árboles. Son estructuras frágiles, ejes verticales que se recortan contra campos claros, los cuales a su vez se sustentan y enmarcan en la bidimensionalidad de un plano azul.

La factura abocetada del paisaje hace pensar en las diversas etapas del proceso de creación -por ejemplo, en las primeras líneas que se trazan con el carbón, aquellas que sirven de guía para colocar las aguadas-. En tanto, la división en cuatro registros y los árboles representados con y sin follaje, permiten evocaciones poéticas asociadas con las cuatro estaciones del año. El árbol, que es un símbolo de alta significación, representa la vida y lo imperecedero cuando tiene hojas, y la constante regeneración o la muerte cuando no las tiene. Si bien frágiles y amenazados por una conspicua mancha oscura, los árboles que habitan el trabajo de Isabel Cauas se sostienen erguidos; es posible concluir entonces que la temática última de la obra alude al desafío de enfrentar la vida en sus distintos ciclos”.

 
 

Campaña, Claudia y Celedón, Pedro, “Cultura & Trabajo. Colección de obras visuales Asociación Chilena de Seguridad”, Santiago, 2006, pág173

ARTES Y LETRAS

Domingo 22 de Abril de 2012

Waldemar Sommer

CRÍTICA DE ARTE | Santa Rosa de Apoquindo, Galería Afa y MNBA:

Sobre generosidad artística y formatos

En el Bellas Artes

El Museo Nacional de Bellas Artes propone diversas exposiciones. Así, en su Sala Chile hallamos a cuatro grabadoras del Taller 99. Al igual que al pintor de Afa, las dimensiones del soporte produce resultados contradictorios en dos de ellas que prescinden del color. De esa manera, los muebles cotidianos de Antonia Téllez emergen más llenos de sugerencia cuando asoman en papel, pudorosos, entre bien desplegados muros o espacios, que desarrollados sobre una inmensa y algo desvergonzada plancha de acero intervenida. Todo lo contrario ocurre con los paisajes genuinos de Isabel Cauas: la intensidad visual, el vigor de sus figuras logran su plenitud muchísimo antes sobre metal que en los portes menores; además aprovechan con acierto la verticalidad del acero. Junto a ambas y mediante similares dimensiones exhiben Magdalena Ludwig -paisajes con color- y Carmen Valbuena, cuyos personajes mimetizan arquitectura y figura humana elementales.

Por RICARDO ROJAS BEHM “…..de sus protagonistas te atrapan, tanto como la litografía Arboleda de Isabel Cauas, quien desde una particular ventana propone toda una alegoría visual, haciéndonos creer que lo que vemos es un paisaje emergiendo de la mismísima piedra litográfica, como una prodigiosa duplicidad entre soporte y matriz……..”

AAL, Arte Al Limite, Agosto 2017